Bruno Szister: “La mochila nos permite viajar con los brazos libres”

 El editor de la Editorial “Conejos”, expuso sobre Mochila, el nuevo libro de Marina Arias, en la presentación del mismo celebrada en la sede del Club Hem, El Espacio, el pasado 14 de agosto.
“Cuando empecé a escribir este texto, me pregunté por qué la novela de Marina Arias tiene este título. “Mochila”. Arriesgué una respuesta, más allá de cuál sea su origen real, para empezar a hablar un poco de la historia que nos cuenta. Primero me vino a la mente la idea de mochila como algo con lo que uno carga, lleva en la espalda. La mochila como lo que uno arrastra del pasado, y es imposible hacerlo desaparecer. En esta novela los dos personajes principales rondan los cuarenta años, por lo que ya tienen un camino recorrido y sus propias mochilas.
Es también un objeto relacionado con los viajes, una idea reforzada por una frase que leí en el prólogo, de Ulises Cremonte, que habla de los atajos en la vida, y la idea de que todos los caminos llevan a Roma. Además, como todos sabemos, preguntando se llega hasta ahí. ¿Y qué es Roma? Simplemente eso, un lugar al que llegar. Un destino utópico. Como El gran teatro de Oklahoma en el “América de Kafka”, en donde todo el mundo es bienvenido. O el kibbutz del deseo que aparece en el “Rayuela” de Cortázar, inalcanzable y perseguido por Oliveira.
La novela empieza con Christian en Cuba, con sus hijos e Inés, quizás el personaje más estático en esta historia, que lo único que quiere es tomarse un rivotril y poder dormir. El tiene interés en la Cuba del Che, la Cuba histórica. Sin embargo termina sin saber cómo en un all inclusive con aquagym, turistas borrachos que se hacen pis encima, y excursiones que según el guía son la única manera de conocer la Cuba de verdad. Christian necesita algo que lo saque de ese orden, de esa estructura normativa en la que se convirtió su vida. Su Roma es una Cuba revolucionaria que ya no existe, o al menos unbruno _mg_8171 weba revolución que lo conmueva. Lo que no sabe es lo más cercano a un estado de revolución permanente, con todo lo que eso implica, es Mariana.
Ella, por otro lado, también fue formando una familia a su manera, errante, con personajes que se cruzaron en su camino y se fueron quedando. Para ellos Mariana es su norte, la gran organizadora a pesar de que su vida parezca un caos. En el caso de Mariana, Roma es volver a la última semana que pasó en Pirámide, en compañía de Christian, trabajando de moza hace ya 16 años, algo que ocurre en la novela que la precede (Para qué sirve un traje de neoprene).
La mochila remite al viaje pero no cualquier viaje, porque también existen las valijas y los bolsos… pero lo que tiene de particular la mochila es que nos permite viajar con los brazos libres. Implica otra manera de viajar, más aventurera, intrépida, preparados para lo que esta por venir. Los personajes de esta novela cargan sus mochilas, como todos, y también quieren seguir viajando.
Como ya dije, estos personajes están hambrientos de cambio, tienen ganas de viajar y de llegar a un destino que no tienen tan claro pero que van definiendo con más detalle a medida que avanzan y se acercan a Roma. Pero cuidado, porque como también dice Cremonte en el prólogo, Roma puede no ser tal cual lo que nos contaron.
“Mochila” nos cuenta una historia de amor, de un reencuentro y muchos desencuentros entre Christian y Mariana a lo largo de varios años. Con un fondo de nostalgia y la sombra de las decisiones que tomaron y adonde los llevaron, logran que los lectores completemos el sentido con nuestras propias experiencias. También nos obliga a recordar nuestro pasado, nuestras propias decisiones, el gran viaje que nos trajo hasta acá. A evaluar si estamos dispuestos a seguir viajando, hacia dónde, de qué manera. Y, lo más importante, con quién queremos hacerlo.”
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